
Datos sobre el comportamiento en el ámbito sanitario
Los biosensores cuentan con una dilatada trayectoria en la mejora de la comprensión de la psicofisiología y el comportamiento humanos en el ámbito médico. Con iMotions, se recopilan y analizan datos neurofisiológicos en tiempo real relacionados con la enfermedad, el trastorno o el comportamiento de interés, junto con señales biológicas sincronizadas procedentes de dispositivos de EEG, rastreadores oculares, software de análisis de expresiones faciales, EDA y/o ECG. Con este fin, se utilizan herramientas de biosensores para permitir una investigación multimodal fiable tanto en laboratorios como en entornos naturales, con el objetivo de innovar y mejorar los procesos de diagnóstico y tratamiento, al tiempo que se optimizan las interacciones y el rendimiento de los profesionales sanitarios.
Cuatro formas inspiradoras en las que se utilizan los biosensores para mejorar la atención sanitaria
Optimizar la atención al paciente
La comprensión de cualquier trastorno o enfermedad depende del acceso a datos fiables. iMotions le ayuda a investigar cómo responden las personas al tratamiento, a optimizar los dispositivos médicos o, simplemente, a explorar los procesos que subyacen al funcionamiento cotidiano. El registro y análisis simultáneo de múltiples señales biológicas permite obtener datos y conocimientos totalmente nuevos, especialmente en un contexto conductual que a menudo se pasa por alto: nuestras respuestas psicofisiológicas inconscientes a los estímulos. Con estos datos, los profesionales sanitarios pueden tomar mejores decisiones, acelerar la investigación y mejorar la calidad de la atención.


Formación médica y en realidad virtual
Encontrar nuevas formas de estudiar cómo interactúa el personal médico con los pacientes puede mejorar enormemente la atención sanitaria, desde la formación hasta la práctica clínica y los protocolos. Cuantificar estas interacciones mediante datos psicofisiológicos puede permitir mejorar los protocolos de seguridad y cumplimiento, reducir los errores y garantizar interacciones asistenciales de alta calidad. Entre los casos de uso se incluyen: ¿Cómo aumentan los niveles de estrés de los residentes médicos durante los simulacros de emergencia? ¿Hacia dónde miran los cirujanos en los quirófanos virtuales? Tanto si se recopilan datos en el mundo real como a través de simulaciones en realidad virtual, los sensores contribuyen a la formación.